Cuando guardamos algo en nuestro ordenador, documentos, imágenes, sonidos, programas, .... todo se almacena en el disco duro en forma de ficheros.
Lo lógico es que un fichero quede grabado todo seguido, de tal forma que cuando el ordenador tenga que leerlo lo haga "de un tirón".
Con el tiempo, iremos borrando ficheros y grabando otros nuevos. A la hora de grabar se van aprovechando los huecos dejados por los datos borrados y aquí empieza el "baile".
Llegará el momento en el que al grabar un nuevo fichero, el ordenador lo "troceará" para ir aprovechando los distintos espacios dejados por las informaciones borradas. Esto es como una bola de nieve e irá creciendo de tal forma que con el tiempo tendremos gran parte de nuestros ficheros repartidos en trocitos por todo el disco duro.
¿Y el ordenador no sabe leerlos?
Si, claro que es capaz de leer toda la información, por muy fragmentada (troceada) que esté y juntarla para nosotros. El problema es que cada vez tardará más en realizar esta tarea e iremos comprobando que nuestra máquina se volverá más y más lenta.
¿Se puede evitar esta fragmentación?
Evitarla en su totalidad no, pero si que podemos corregirla periódicamente realizando una tarea de mantenimiento llamada: desfragmentación.
En la entrada de mañana veremos un vídeo explicativo de como desfragmentar nuestro disco duro.
Todos esto ocurre con el Microsoft Windows, en linux es innecesario gracias al método de gestión de discos del sistema operativo.
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